Hay momentos que sentimos que todo esta mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño agujerito por el que pase la luz.
En esos momentos debemos tomar todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.
Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena volver a ilusionarnos, y solo puedo contestar una cosa: Hagamos que nuestra vida valga la pena.
Vale la pena sufrir, porque asi aprendi a amar con todo el corazón.
Vale la pena entregar todo, porque cada sonrisa y lagrima son sinceras.
Vale la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al levantarlas se me fortalece el corazon.
Vale la pena una lagrima, porque es el filtro de mis sentimientos, a través de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.
Vale la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y objetividad.
Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacío.
Vale la pena volver a sonreír, porque eso demuestra que he aprendido algo más.
Vale la pena acordarme de todas las cosas malas que me han pasado, porque ellas formaron lo que soy el día de hoy.
Vale la pena mirar hacia atras, porque así se que he dejado huellas en los demás.
Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es una oportunidad de volver a empezar.
Depende de cada uno de nosotros. Dejemos que nuestro corazon hable por nosotros.
Hagamos que nuestra vida valga la pena.







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